Acerca de Sebastián

¡Con la fuerza de la Cultura!

Mi vida ha sido muy especial, llena de situaciones y experiencias poco habituales, incluyendo la actual candidatura a diputado por el distrito 10 a través de Fuerza Cultural, movimiento en formación que impulsé hace 2 años.

Nací en enero de 1975 en Ginebra, Suiza. Mis padres tuvieron que dejar sus estudios, trabajos, amistades y familias en Chile el año ’73, exiliados por la dictadura de Pinochet. Cuando tenía 2 años nos trasladamos a Gerona, donde nació mi hermana Mariana y estudié hasta segundo básico en catalán en este histórico pueblo medieval. Fueron 9 años de largo exilio, pudiendo volver a Chile recién en 1982, en plena dictadura y en medio de una de las mayores crisis económicas que haya vivido el país. Pero por fin estábamos de vuelta y todos comenzábamos una nueva etapa en la vida.

Los años siguientes fueron de muchos cambios de casas, trabajos de mis padres y de colegios. Estuve 5 años en el colegio Notre Dame y el año 86 actué en la teleserie La Villa de TVN, donde aprendí de grandes actores como Alejandro Cohen y Sonia Viveros. También participé en una película chileno-canadiense que abordaba el complejo retorno de los exiliados a Chile. Época oscura, pero en la que se iba pavimentando la vuelta a la democracia. El año 1987 me cambié al colegio San Ignacio El Bosque, del cual salí el año 1992. Durante esos años, seguí activamente el proceso del plebiscito, del triunfo del NO y del inicio de la democracia en Chile. Momento histórico, pero a su vez, el inicio de los “30 años”.

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El año 93, luego de un aventurero mochileo por Sudamérica con un gran amigo, entré a la Universidad. Algo desorientado sobre qué estudiar y sin un gran puntaje en la prueba de aptitud de esa época, terminé entrando a Ingeniería Comercial en la UDP. No era mi carrera soñada, pero rápidamente entendí que me ayudaría a desarrollar proyectos en el área que quisiera y en forma independiente. Y así fue hasta el día de hoy.

En segundo año de la universidad fui parte de la formación del Centro de Alumnos, a cargo del área de acción social. Fue un año muy intenso y de mucho crecimiento personal. El tercer año, por diversas casualidades que en definitiva no lo eran, congelé la carrera para irme a vivir a Isla Toto, en el archipiélago de las Guaitecas, en plena región de Aysén. El haber vivido con pescadores artesanales, aprendido de la pesca y el buceo, hecho clases y talleres en la escuela y generado amistades profundas que se mantienen hasta hoy, marcó el rumbo de todo lo que haría de ahí en adelante.

Retomando la carrera ya en 1997, y a partir de un juego de madera que desarrollé en la isla, creé la empresa Ludik, con la que durante varios años fabricamos, distribuimos y exportamos juguetes de madera, juegos de salón, los personajes Julieta y Engendros, las credenciales LudikPass y ChilePass y muchas otras iniciativas que aún se pueden ver en la página www.ludik.cl.

En 1998, gracias a que ambos trabajamos activamente en la organización del Jamboree Scout mundial, conocí a Daniela Sánchez, que con una paciencia infinita ha sido un tremendo apoyo todos estos años. El año 2001 nos casamos y actualmente tenemos 3 hijas maravillosas de 19, 16 y 6 años.

El año 2004 hubo un hito que cambió totalmente mi rumbo laboral: una banda de rock que se estaba recién formando me propuso ser su manager. Eran los Difuntos Correa. Sin tener ninguna experiencia, acepté el desafío y desde ese día comenzó una nueva etapa de aprendizaje intensivo sobre música, asociatividad e industria musical, con todos sus desafíos, posibilidades y también sus precariedades. Vinieron años muy intensos, con más de 100 conciertos cada año, giras eternas y generando lazos de mucho cariño y confianza con cientos de artistas, técnicos, sellos e instituciones.

El año 2009, en el peor momento de la crisis generada por la llegada de la música digital y con gran parte de los sellos y disquerías cerrando, debíamos encontrar una forma diferente para lanzar el tercer disco de la banda. Luego de mucha búsqueda y ante la falta de buenas posibilidades, me propuse crear PortalDisc, una plataforma de descarga digital de música, pero legal y especializada en música chilena. Rápidamente tomó vuelo y se convirtió en una herramienta fundamental para la difusión y distribución de los artistas chilenos.

De eso han pasado ya 12 años y actualmente PortalDisc ya cuenta con su propia Aplicación Streaming y más de 7.000 artistas y 130.000 canciones de todas las regiones, estilos y épocas. En estos 12 años, gracias a PortalDisc, he participado en decenas de Ferias de Música en Chile y el extranjero, me han invitado a muchas charlas y talleres para compartir los aprendizajes del proceso, he recibido algunos reconocimientos y he participado activamente en la fundación y crecimiento de ImiChile, la primera asociación gremial de música chilena, a través de la cual tuve la oportunidad de ser parte del Consejo de la Música durante 4 años e ir conociendo más cercanamente la institucionalidad pública, política y cultural.

Y llegó el 18 de Octubre de 2019. Y fue un gran remezón para todas y todos quienes no lo vimos venir. Bruscamente se cerraba una etapa de 30 años y comenzaba una nueva historia en Chile. Era, por supuesto, un llamado a la acción. Los que trabajamos en cultura debíamos ser protagonistas de este proceso. Lo que estábamos viviendo era por sobre todo, un profundo cambio cultural. Y en ese contexto nace la idea de formar Fuerza Cultural, el primer partido cultural en Chile y el Mundo, con el objetivo de vincular al mundo de la cultura en los procesos de cambios que se iniciaban.

La primera reunión fue el 28 de noviembre del 2019 en un cabildo de la cultura en Matucana 100. En pleno proceso de manifestaciones en todo Chile y con muchas incertidumbres por todo lo que estábamos viviendo, 14 personas nos reunimos durante 2 días a reflexionar y debatir sobre la posibilidad de crear Fuerza Cultural. La conclusión fue clara: Era posible, necesario y era el momento de hacerlo. Y lo hicimos. Han sido 2 años muy intensos en los que a pesar de la inesperada y devastadora pandemia, logramos sobrevivir y avanzar en este camino que aún comienza y que ha tenido algunos giros. Uno de ellos fue la decisión de desistir de formarnos como un partido, priorizando fortalecernos como un movimiento diverso e inclusivo que participe activamente en el proceso constitucional y en todas las instancias de participación.

En Fuerza Cultural ya participan cientos de personas de todo Chile, con quienes hemos organizado diversas actividades, entre ellas asambleas, conversatorios, seminarios y la creación de una plataforma de apoyo en difusión a candidaturas comprometidas con la cultura (www.fuerzacultural.cl/candidaturas).

Es en ese contexto que acepté la invitación a ser candidato a diputado. Fue una invitación inesperada para mi y todo mi entorno, pero la acepté convencido de la importancia de que las personas que trabajamos en Cultura tengamos una mayor representación y protagonismo en los enormes cambios sociales, políticos y culturales que se están produciendo en Chile. La Cultura debe ser el pilar fundamental de todo este proceso y mi mayor objetivo y compromiso es aportar para que así sea.

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